"PÃdanme que les hable del primer amor, de corazones infantes desubicados, llenos de nieve y de tristeza, del primer beso y de la soledad. PÃdanme que les hable del sufrimiento de los hijos en las familias desestructuradas , de aquellos que no encuentran su lugar en el mundo y son despreciados y acosados dÃa tras dÃa por algunos de los que rodean. De aquellos tiempos de luz e ingenuidad , de mano , parque y paseo, cuando el corazón parecÃa que iba a romperte el pecho y el nombre de la persona que amabas se quedaba atrapado entre los labios. PÃdanme que les hable de amores imposibles por los que se hacen cosas impensables. Les hablaré de sangre y de criaturas que arden con la luz del sol. Les hablaré de una historia que transcurre a golpes de silencio y que es hermosa , como su fotografia y sus paisajes , pero que está rodeada de muerte y de oscuridad. Les hablaré de amantes que hablan en morse a través de las paredes y de la noche y huyen en tren acompañados de cajas.
Les hablaré de una pelÃcula y de su excelente final, de como su eco aún retumba en mi interior, cuando la pantalla se funde en negro y uno, de la emoción, no sabe si reÃr o llorar.
Les hablaré de Oskar y de Eli. Les hablaré de Déjame entrar."
Acabo de enterarme, en esta web de mi amigo dec, de que el tÃtulo original de "Ladrón de bicicletas" es "Ladrones de bicicletas", cosa que junto a su final alterado por la censura franquista hace que la pelÃcula sea aún mas cruda de lo que creiamos. Este caso y otros, verdaderamente sangrantes algunos, son usados como argumento por los defensores del cine en versión original, llegando hasta tal punto en su defensa que incluso he llegado a leer que para ver cine doblado, mejor no ver cine. Pobrecillos.
En general, los listos estos que critican el doblaje de manera tan radical dan un poco, o un mucho, de lastima. La culpa de atropellos como ese, no es del doblaje, es de la censura ignorante. Aunque tampoco nadie les va discutir que existen los malos doblajes, claro.
Esa manÃa que tienen estos listos en contra del cine doblado les hace parecer unos salvapatrias de esos que creen saber que cosa es la mejor para los demas. Como si nosotros, los demas, fueramos gilipollas. Por no hablar de la falta que me hace a mi hablar el inglés. O el búlgaro. ¿O acaso no hay cine búlgaro?.
Si no les gusta el cine doblado pueden verlo sin problemas en su idioma original, que hoy en dÃa es bien fácil gracias al deuvedé. En el mio es el botón amarillo. Ademas, que cansaos se ponen con el inglés. ¿Acaso ellos, tan listos, dominan el inglés, el italiano, el francés, el alemán, el chino, el japonés, el ruso, etc, etc. como para poder disfrutar de tantas y tantas pelÃculas en tantos y tantos idiomas? Ah, perdón, que lo ven con subtitulos. Vale, vale. Pues yo también he visto mucho cine con subtÃtulos, y la mayorÃa de los textos que he leÃdo en ellos son muy malas, o resumidas en exceso, traducciones, cuyo resultado es, bastante a menudo, peor que ver la pelÃcula doblada.
Por cierto, que estos listos, también pensarán lo desgraciados que somos quienes nos vemos "condenados" a leer novelas "dobladas", porque ellos, tan listos, han leÃdo a Shakespeare en inglés, a Goethe en alemán, a Petrarca en italiano, a Dostoyevski en ruso, a Sofocles y a Homero en griego, y a Cleopatra en jeroglifico. Anda y tócame los güevos.
